1.

CUENTO DE LA SÁBILA

Era una vez una señora muy guapa que se llamaba Cleopatra y que cuidaba su belleza utilizando los ingredientes esenciales de la sábila. Ella tenía 40 años y nadie le creía porque parecía de 25 años; todas las damas, hasta la reina de Grecia tenía envidia y como era más guapa Cleopatra que ella, la reina se decidió hundirla en la pobreza para que no tuviera dinero para comprar más plantas de sábila; luego Cleopatra decidió darle un poco de variedad de sábila. La reina de Grecia y Cleopatra se hicieron muy amigas porque eran las más guapas y las dos vivieron felices para toda la vida.


2.

UNA EXCELENTE CURACIÓN

Todos los días Paloma iba al molino muy temprano en la mañana al rancho de su abuelo. Ella le ayudaba a cortar el maíz paran después llevarlo al molino.

Su abuelo caminaba, montaba y hasta corría en el caballo, pero desafortunadamente le quedaba muy poco tiempo de vida.

Un día, en esos días en que ella tuvo mala suerte, arrancó el pedazo de maíz y se lastimó el brazo; poco después se tropezó y se hizo dos grandes raspones.

Su abuelo la observó muy bien y la llevó en su caballo a lo más alto de la montaña; ella nunca había ido ahí y cuando llegaron todo estaba lleno de plantas grandes y chiquitas, que eran muy parecidas al maguey, unas estaban floreando.

Su abuelo cortó un poquito de una planta y le dijo:

-Mira Paloma, esta planta se llama “Sábila”, con este pedacito se te va a aliviar este dolor muscular que tienes en tu brazo.

Su abuelo le contó que la Sábila servía para aliviar dolores, heridas y que con ella se elaboraba shampoo.

Después, su abuelo se empezó a sentir muy débil, le contó a Paloma un secreto y le dijo:

-Paloma, no se lo cuentes a nadie, pero todas las plantas de Sábila que están en el lugar donde te llevé, esas 20 mil hectáreas, yo las sembré. La verdad no sé que vaya a pasar cuando me muera, si yo me muero tu vas a ser la dueña del rancho como yo lo soy ahora, y tendrás la responsabilidad de mantener y tratar las 20 mil hectáreas, tu y nadie más, sin ayuda de nadie.

Mientras le contaba todo eso a Paloma subieron a la montaña.

En cuanto llegaron a la montaña su abuelo murió y las plantas se secaron. A Paloma se le derramó una lágrima por su mejilla y cayó en una planta, pero de pronto todas las plantas florearon de nuevo y crecieron; fue entonces cuando Paloma comprendió la magia de la Sábila.

1.

Nombre de la escuela: Esc. Sec. Gral. No. 4, Profr. José Santos Valdés S.

Estado: Tamaulipas
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2.

Nombre de la escuela: Esc. Prim. Constituyentes de 1857

Estado: Guanajuato 
E-mail: consti@prodigy.net.mx